Los expertos forenses ahora tienen a su disposición una nueva herramienta para ayudar a resolver crímenes e incluso para efectuar búsquedas de personas desaparecidas, - con la prueba forense de la edad humana en una sola gota de sangre recogida del lugar del crimen.
Nuestra prueba tiene un gran potencial para su aplicación en la prueba forense de la edad, sobre todo en casos en que tan sólo se disponga de sangre, como suele ser el caso en crímenes violentos”, señaló el biólogo molecular Manfred Kayser, del Centro Médico de la Universidad Erasmus MC (Rotterdam, Holanda), y co-autor del estudio publicado en Current Biology.
La prueba se basa en las particularidades de la inmunidad humana. Como se sabe, en el organismo humano, por la imunidad responden las células-T (o células defensivas), que son un tipo de glóbulos blancos (linfocitos), que en las membranas de sus superficies tienen diferentes receptores especiales. Cada uno de estos receptores son capaces de reconocer la presencia de enemigos determinados, como: bacterias, virus, parásitos, etc., y de enviarles señales al respecto a las células. La variación de la relación de receptores influye sobre las moléculas ADN - que estas se reacomodan de forma especial formando, en calidad de productos secundarios, moléculas pequeñas, que se les conocen con la denominación de "fragmentos circulantes de ADN".
Fragmentos circulantes de ADN ( o desechos, denominados en inglés sj-TREC) Confome aumenta la edad la cantidad de estas moléculas se reduce, pero de forma directamente proporcional a los años vividos. Es justamente en esto que se basa la nueva prueba holandesa de la edad.
